La mezcla perfecta

lunes, 20 de marzo de 2017

La eliminatoria europea entre København y Ajax supuso el enfrentamiento de dos estilos opuestos. El consistente repliegue danés que en Europa le ha supuesto encajar únicamente un gol como local frente al clásico juego de posesión holandés que terminó llevándose la clasificación al mostrarse como más competitivo en la suma de ida y vuelta. Pero lejos de parecer un equipo con una propuesta rácana, Solbakken ha conseguido construir un equipo con pocas rendijas que en Superliga cambia su guión para mandar en el partido y sobre todo proporcionar de balones a las torres que pueblan su ataque. Ya que lejos de mezclar perfiles, los delanteros de los leones están cortados por el mismo patrón. Fuerza y altura con la que pelear cada balón.


Tanto Cornelius, Pavlovic, Santander como el joven noruego Kristoffersen bordean los 190 centímetros convirtiéndose así en receptores ideales de centros laterales. Y Sin saber si fue antes el huevo o la gallina, no hace falta ser adivino para llegar a la conclusión de que el buen funcionamiento ofensivo del equipo parte de quién asiste a dichas torres.

Peter Ankersen y Ludwig Augustinsson suman 26 asistencias entre ambos, lo que le ha valido al sueco para poder saltar a Bundesliga en próximo verano. Mientras que al danés le ha colocado en la rampa de lanzamiento hacia ligas mayores. Y es que en el Parken han conseguido la mezclar los ingredientes ideales para llegar al noveno mes de competición sin perder dentro de las fronteras danesas.

Augustinsson (94), que aterrizó desde Göteborg sustituyendo a otro buen lateral como Bengtsson, es el encargado de la mayor parte del balón parado del equipo. Su buen golpeo con la izquierda ha sido el principal argumento ofensivo, ya que no es un lateral que viva constantemente en terreno contrario. Sabiendo medir sus incorporaciones ha conseguido cerrar su costado para construir un ala difícil de abordar, especialmente cuando tiene a Toutouh como compañero.

Por su parte, Ankersen (90) ha conseguido recuperar esa energía con la que destacó en Esbjerg, alejando los fantasmas de sus decepciones en Trondheim y Salzburg. Potente e impetuoso a la hora de atacar, en ocasiones ha mostrado alguna carencia defensiva que seguramente estén ejerciendo de freno a la hora de sacarle de Copenhague. Pero con su fuerte golpeo y aprendiendo donde están sus límites puede encontrar acomodo en una liga top sin problemas.

0 comentarios :

Publicar un comentario en la entrada