lunes, 13 de junio de 2016

La diálisis sueca


Irlanda 1-1 Suecia

Suecia se ha salvado de la eliminación en su debut. Quizás sea una forma de empezar demasiado catastrofista, pero lo cierto es que el choque ante la selección más débil -excluyendo quizás a los propios suecos- ha dejado al descubierto todas las carencias de un grupo de jugadores que pide a gritos una reforma del edificio que respete un tesoro como Ibrahimovic que sigue siendo un tesoro de valor incalculable.

Porque con Zlatan, el único plan de Suecia cobra sentido. Algo que Martin O'Neill sabía, dándole a Whelan la tarea de ser la sombra del 10 sueco para conseguir encerrale y aislarle del juego. Ahogando así toda arma de un equipo que poco a poco, comenzaba a desangrarse con la salida de pelota de Kim Källström al que los años no le perdonan.

Y así, cerrando la zona central unido a una acertada presión selectiva, Irlanda fue acercándose a la portería rival sin la necesidad de hilvanar jugadas, simplemente aprovechando las carencias rivales con un Brady que superaba a su par una vez tras otra. Al ver esto, Martin Olsson se erigió como la solución para rebajar la presión, interpretando el mismo papel que su nuevo compañero de equipo, abriendo así el campo para descompensar el diamante irlandés de la medular. Aunque al final, todos los movimientos no ocultaron las carencias dos selecciones sin capacidad para tener la pelota.

En la segunda parte, la insistencia verde tuvo el premio del gol con Hoolahan, lo que incrementó la cuota de balón a gestionar por Suecia destapando también que Lewicki llega a Francia lejos de ese jugador que maravilló hace un año en Praga. Fue entonces cuando Hamrén comprendió que debía hacer lo posible para involucrar a su estrella, algo que con Guidetti se fue consiguiendo al aportar alguien que distrajese a su “guardaespaldas”.

La magia apenas apareció, pero con cuatro detalle cerca de la portería rival bastaron para arrinconar a una Irlanda que buscaba matar a la contra con la velocidad de Long castigando a Granqvist-Johansson, ya que por aquel entonces la esperaba lesión de Lustig ya había colocado a Lindelöf en el costado.

A Suecia le queda la parte más difícil del torneo, pero a su favor tiene que no deberá llevar el peso del partido, la recuperación de Ekdal -quizás el único capaz de iniciar juego en todo el país escandinavo- y que la sangre joven de SuperGuidetti parece haber adelantado definitivamente al oxidado Marcus Berg.
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