martes, 8 de septiembre de 2015

El sueño revive

Había llegado la hora de la verdad para Noruega, su partido en Sofia ante Bulgaria era la clave para que los hombres de Høgmo asegurasen el tercer puesto. Para ello, se había caído de la convocatoria inicial buena parte de la velocidad en ataque (Helland, King y Diomande) lo que hizo ver un planteamiento diferente de lo normal fuera de Oslo, más físico y menos rápido.

Bulgaria 0-1 Noruega

Así, en la capital búlgara fue Markus Henriksen quién enlazó con Søderlund, sumándole la novedad de Jo Inge Berget -en un estado de forma magnífico- que iniciaba en banda izquierda. Sorprendentemente Noruega aceptó la responsabilidad de tener la pelota en el primer tramo de partido, aunque consciente de sus carencias, solo Johansen tomaba algún riesgo a la hora de iniciar desembocando en pelotazos para que Søderlund recibiese de espaldas en busca de una segunda jugada que para su desgracia no terminaba correctamente. Un fútbol simple que evitaba que el rival se acercase con peligro a las inmediaciones de Nyland y planteaba problemas ocasionalmente debido al trabajo que llegaba desde detrás con Samuselsen y Berget, aunque también es cierto que al descanso se llegó con un resultado sin goles y con escasas ocasiones.

En el segundo tiempo, Bulgaria empezó decidida a combinar por el centro, lo que le posibilitó mostrar las carencias de un engranaje defensivo demasiado lento que comenzaba a rechinar cuando el ritmo del partido se elevaba, pero por suerte una jugada de estrategia sacada por la zurda de Johansen, dónde Forren se adelantó a su par sirvió para que Noruega anotase el único gol del partido. Un tanto que precipitó a los búlgaros, olvidándose de la manera que les había hecho llegar a la portería rival y dedicándose a colgar balones que hicieron crecer de manera exponencial la figura de Forren y Hovland, hasta darle el control del partido a un equipo que sin apenas posesión conseguía controlar el partido.


Noruega 2-0 Croacia

Tras el tropiezo croata en Azerbaiyán, el segundo partido del “break” internacional cogía otro color para unos noruegos que veían opciones de engancharse. Samuelsen se caía por lesión, permitiendo entrar a Skjelbred en el once y al bisoño Selnæs en la convocatoria por primera vez.

El planteamiento, ante un rival de más calibre y sobre todo mayor capacidad para combinar, fue diferente, retrasando la zona de medios para minimizar los espacios por dentro, la zona por la que Noruega se desangró en su visita a Zagreb. Así, consiguió que tanto Brozovic como Rakitic apenas entrase en contacto con la pelota y Modric lo hiciese demasiado retrasado como para suponer un peligro para un Nyland que aportaba serenidad si algún balón cruzaba sus dominios. Por su parte, los pupilos de Høgmo basaban su ataque en alguna salida esporádica con la intención de forzar alguna falta que poder colgar al área.

En la segunda parte, Croacia salió con su banda diestra mucho más activa con Srna y Perišić superando a sus defensores y colgando balones a Mandžukić, que tras pelearse con Forren y Hovland no consiguió acertar en el remate ninguna vez. Pero justo cuando los visitantes habían conseguido volcar el campo, llegó un balón parado a favor de Noruega que resultó crucial. Como en Sofia, Johansen volvió a encontrar a Forren en el palo largo, y aunque este voleó desviado, el rechazó le llegó a Berget, que sentó a Srna con un recorte y anotó por el palo corto haciendo un gol que desestabilizó al rival, ya que le hizo optar por colgar balones, igualando así las fuerzas.

El partido se cerró a falta de 20 minutos prácticamente de la misma forma en la que se abrió, con Berget recibiendo en el borde del área, sentando a Srna aunque esta vez fue Ćorluka quién tocó para que Subašić volviese a tener que recoger la pelota del fondo de la red. A partir de ahí, los croatas no supieron encontrar la forma de llegar a la portería rival y fue Søderlund el que estuvo a punto de recoger la recompensa a otro partido que pese a no anotar, ha realizado un inmenso trabajo entre los centrales rivales.


Con estas dos victorias, Noruega se coloca en segunda posición a falta de solo dos partidos. Es decir, dependen de si mismos para entrar directamente, aunque para ello seguramente tengan que ganar en Italia dentro de un mes, algo que parece igual de improbable como que a estas alturas tuviesen opciones de clasificarse directamente.


 
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