lunes, 15 de junio de 2015

La experiencia es un grado

Sin bajas reseñables que hiciesen modificar los planes de Hamrén, más allá de la habitual lesión de Lustig, los suecos afrontaban una visita amistosa al vecino noruego antes de recibir en el Friends Arena a Montenegro para consolidar la segunda plaza de grupo.

El partido en el Ullevaal se presentó como la oportunidad de los noruegos para demostrar que las distancias entre vecinos tienden a acortarse, ya que mientras unos comienzan ciclo (abanderado por Ødegaard), otros parecen ver el final. Pero los suecos no mostraron fisuras mientras que los titulares estuvieron en el campo, una imagen que fue variando con los cambios, pero que Nordfeldt se encargó de que no se reflejase en el marcador para terminar con el mismo resultado con el que empezó.

Suecia 3-1 Montenegro

Frente a Montenegro, que había arrancado dos puntos a los suecos en Podgorica y que se presentaba con la dolorosa baja de Jovetic, la alineación fue la habitual con Bengtsson jugando a pierna cambiada en el lateral diestro, mientras que Marcus Berg acompañaba a Zlatan en el 1-4-4-2 de Erik Hamrén. Los montenegrinos comenzaron siendo un equipo replegado con la defensa adelantada que prestaba una atención especial a Ibrahimovic, a quién apenas dejaba recibir sin cometer falta. Así, Suecia pasó gran parte del primer tiempo sin realizar ni una combinación exitosa que le permitiese acercarse al área rival, mientras que los contragolpes visitantes parecían ser capaces de dar un susto que no cristalizaría en nada mejor.

Todo cambió cuando Ekdal comenzó a aportar la movilidad que su equipo requería para abrir la rocosa defensa rival. El mediocentro del Cagliari se empezó a ofrecer siempre como opción de pase a la par que desplazaba rápidamente el balón, lo que terminó por dar sus frutos antes del descanso con un centro que remató Berg para abrir el marcador. Este gol dejó aturdida a la selección de Montenegro que se desconectó del partido, algo que aprovechó Ibrahimovic para anotar dos goles en apenas cinco minutos y finiquitar el partido.

En el segundo tiempo, a Montenegro no le quedó más remedio que dar un paso adelante lo que arrinconó a Suecia que era incapaz de desperezarse saliendo a la contra. Por un momento se temió por la remontada, pero fue Isaksson con una serie de buenas paradas, el que lo evitó hasta que los cambios, en especial la entrada de Wernbloom, enfriaron del todo las esperanzas montenegrinas de sacar algo positivo.

Este 3-1 permite a los suecos aprovechar la derrota de Rusia para abrir hueco en la clasificación sobre la tercera plaza, una ventaja que deberán mantener en septiembre cuando se enfrente a los dos partidos más complicados que les restan.


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