jueves, 9 de mayo de 2013

Crecimiento constante

Esta tarde se jugaba la final de la DBU Pokalen en el Parken de Copenhague, delante de más de 26.000 almas que repetían la misma final que hace siete años. En esa ocasión el Randers se llevó el gato al agua en la prórroga, dejando al Esbjerg con la miel en los labios, como le sucedería dos años después contra el Brøndby.


Pero ha llovido mucho desde entonces, tanto que tanto a Esbjerg como a Randers les ha dado tiempo a visitar las catacumbas de la 1.División danesa en 2011-12, pero como no hay mal que por bien no venga, esa caída les ha servido para tomar tal impulso que han conseguido plantarse en una final en el año de su regreso a Superligaen. Y ambos con un puñado de jugadores jóvenes que destacan en todas las líneas del equipo mezclados con la experiencia necesaria para olvidar los apuros pasados.

El partido fue más intenso que vistoso, con ambos equipos más preocupados de neutralizar las armas ajenas, fundamentalmente los extremos rivales, que de crear peligro. Por lo que se llego al descanso sin goles y con pocas ocasiones. Pero al poco de comenzar la segunda parte, un corner fue despejado para que Braithwaite, un joven delantero de aspecto excéntrico y movimientos veloces lo recogiese en la otra banda, poniendo el centro en la cabeza de Toutouh que anotó el único gol del partido. El Esbjerg era el encargado de pegar primero y eso que apenas habían aparecido los gemelos Ankersen, la banda diestra y principal puntal del equipo.

A partir de entonces, el Randers cogió las riendas del encuentro pero no conseguía ver la meta rival, ya que el trabajo en el centro del campo de Lekven (Man of the Match) y Andreasen anulaba completamente al rival, para que las pelotas que le llegaban al la línea más peligrosa del rival, la delantera con Schwarz y Brock-Madsen, fuesen fácilmente defendidas por un sorprendentemente centrado Drombo-Ampem. Todo estaba controlado por los hombres de Jess Thorup, por increíble que pareciese y las ocasiones rivales fueron abortadas por Lukas Hradecky, que firmo su decimoséptimo “clean sheet” de la temporada, en la que esta cerca del 50% de partidos dejando su portería a cero.


La Copa es una realidad al suroeste de Jutlandia, además de un premio a esa constante evolución, porque cuando a finales de 2012 parecía que el camino ascendente se torcía, decidieron enderezarlo a lo grande, con solo dos derrotas en lo que va de 2013 que ha servido para saltar de la 10ª posición, rozando el descenso, a la , metiéndose en la pelea por una plaza europea que se han adjudicado con todo merecimiento. Mientras que al Randers, pese a la derrota, le queda redondear su retorno con una tercera plaza, solo por detrás de København y Nordsjaelland, que sabrá muy dulce pese a todo. Y es que si algo se ha visto en esta final es que los dos ascendidos tienen todavía camino por recorrer y guerra que dar.
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